KINZA TIPS

La gasolina es una mezcla de hidrocarburos alifáticos derivados del petróleo. Las moléculas de la gasolina normalmente tienen entre 7 y 11 átomos de carbón unidos a átomos de hidrógeno.

Dentro del motor del automóvil la gasolina se mezcla con aire para gasificarse y luego explotar y de esta manera alimentar a la cámara de compresión. Las explosiones dentro de la cámara de compresión hacen que se muevan los pistones y cuando uno está abajo se inyecta más gas, al mismo tiempo que otro pistón está alto.

Los motores más convecionales y comerciales, operan a una relación de compresión de ocho a uno y están diseñados para utilizar una gasolina cuyo octanaje sea de 87, que es la Magna. Los motores con un nivel de compresión más elevado, como son los imporados, depotivos, de alto rendimiento, operan a una relación de nueve a uno y requieren de una gasolina con un mayor grado de explosividad, que exploten con mucho menor compresión. Esos automóviles requieren una gasolina con un octano de 91-92-93, que es el equivalente de la gasolina Premium.

Nuestros hábitos de manejo y el mantenimiento de nuestro vehículo influyen en el consumo de gasolina de nuestro vehículo.
El consumo de combustible se puede optimizar siguiendo los siguientes consejos:

  • Maneje de manera consciente: El manejo agresivo (exceso de velocidad, acelerones, y frenados bruscos) desperdician gasolina en un 33% en carretera y un 5% en manejo citadino.
  • Observe su velocidad: El manejo a exceso de velocidad afecta negativamente el consumo de gasolina, el cual se incrementa dramáticamente por encima de los 100 km/hr. Manejando a velocidades moderadas le permitirá ahorrar de un 7 a un 23 % de combustible.
  • Evite mantener el vehículo encendido si no lo va a mover:Si requiere calentar el motor de su vehículo hágalo en movimiento y a baja velocidad. Recuerde que tener el motor encendido con el auto detenido le da un rendimiento de 0 km/lt.
  • No fuerce el motor: Utilice el “overdrive” cuando sea posible. Mantenga su vehículo trabajando a bajas revoluciones para evitar desgaste excesivo en el motor y ahorrar combustible.

Llantas con una mayor presión a la especificada pueden poner en riesgo su seguridad y disminuir la vida de los neumáticos, llantas con una menor presión a la especificada generan una mayor fricción (resistencia al avance) afectando negativamente el consumo de combustible. Manteniendo los neumáticos con la presión correcta mediante revisiones periódicas es posible ahorrar hasta un 3% en consumo de combustible.